Las razones del acelerado crecimiento del sistema de franquicia de España las encontramos en la acuciante necesidad de adaptación de nuestro pequeño comercio, a veces excesivamente tradicional e independiente, a las necesidades de un mercado cambiante y cada vez más exigente que demanda empresas profesionalizadas y especializadas en su forma de hacer llegar sus productos al mercado.


Una fórmula que convence tanto a empresas tradicionales que ven en la franquicia un modelo de expansión profesional idóneo como a particulares con ánimo de independencia y espíritu comercial.



Las cifras de la franquicia a nivel nacional lo dicen todo:


650 franquicias aproximadamente. Cerca de 22.000 establecimientos franquiciados. 72.000 puestos de trabajo aproximados directos y 45.000 indirectos. Mas de 6.000 millones de euros facturados. Representa el 5% de nuestra actividad comercial. Unas expectativas de crecimiento cercanas al 30% en los próximos 5 años.